Charlie Baileygates (Jim Carrey) es un policía del estado de Rhode Island con múltiples personalidades. Por lo demás, es afable y no conflictivo hasta que alguien o algo lo empuja demasiado lejos. Es entonces cuando su alter ego maníaco, Hank, se hace cargo. Charlie es asignado en una misión de rutina para devolver a la presunta fugitiva Irene Waters (Renée Zellweger) al norte del estado de Nueva York, pero terminan huyendo de policías corruptos. Y su escape sería mucho más sencillo para todos los involucrados si Hank no siguiera interviniendo en los momentos más inoportunos.