Un terrorista ha colocado una bomba a bordo de un tren que transporta minas marinas a Portsmouth. El tren está parado, pero cerca de una pequeña ciudad, lo que en realidad agrava el problema. En su desesperación, las autoridades locales contactan a Peter Lyncort, un ex experto en municiones de los Ingenieros Reales canadienses, y le piden que los ayude a desmantelar el artefacto explosivo. Peter acepta el encargo. No le dan más de cinco horas para lograr su peligrosa misión.